Con tres cepillados por semana bastan para una dentadura limpia

La única forma de prevenir problemas y fomentar una buena salud bucal es empezar desde cachorro.

Así lo afirma la odontóloga canina Sonia Madrid, quien agrega que lo básico para mantener en buen estado la dentadura de la mascota es el cepillado. “Lo ideal es que se use un cepillo con cerdas de uso veterinario, lo mismo que la pasta”, dice.

Respecto de esto último es enfática, ya que le ha tocado ver amos que lavan a sus perros con pasta dental infantil. “A los perros no les gusta el sabor y además contienen más flúor del que necesitan. Hay que tener en cuenta que ellos no pueden escupir, así que no les queda más que tragársela y el exceso de flúor puede llegar a producirles una úlcera”, advierte.

Claro que no es necesario exagerar: basta con cepillarlo tres veces por semana para mantener la suciedad a raya.

Distinto es si el amo recién se preocupa de la limpieza cuando el perro es adulto. “Ahí hay que cepillar en forma diaria e ir distanciándolo paulatinamente”, dice.

Y aconseja siempre dar a la mascota algún premio después de la sesión de lavado. “Hay que evitar tironearlo y gritarle, porque al final va a salir corriendo cada vez que vea el cepillo”.

El mercado también ofrece alternativas bastante más entretenidas que complementan la labor del cepillo, como los huesos de cartílago.

“Es importante que sean esos y no los de verdad, porque son muy duros y terminan desgastando y fracturando los dientes del perro”.

El tipo de alimento que coma el animal también juega un rol clave. “La dieta blanda como el pellet remojado o la comida casera ayudan a depositar más placa bacteriana, en cambio el alimento duro y seco ayuda a disminuirla”.

En su opinión, el tema de la limpieza bucal no debe ser considerado trivial. “La placa son bacterias que cuando se acumulan en exceso no sólo provocan la caída del diente, sino que pueden entrar a la sangre y producir un trastorno en la válvula cardíaca o el riñón”.

via: emol.com